Seguridad

Recomendaciones para la seguridad de tus productos

Evita el fraude digital

El fraude digital consiste en la estafa o engaño realizado por medios tecnológicos que, por lo general, involucra la utilización de tarjetas de débito y/o crédito de manera fraudulenta.

Para no ser víctima, sigue estos consejos: No compartas con nadie tus claves y contraseñas. Cuando ingreses a un sitio web, escribe tú mismo la dirección comprobando que comience con https.

Compra seguro por internet

Realizar compras por internet es más cómodo y, muchas veces, más conveniente, pero debes tomar en cuenta ciertas medidas de seguridad para disminuir cualquier riesgo de fraude al que podrías estar expuesto.

Sigue estos consejos para comprar seguro: Cuando realices alguna compra por internet, evita utilizar equipos de uso público o compartido. Evita conectarte a redes WiFi públicas o desde computadores que desconozcas.

No ingreses tus números de tarjetas en sitios web que puedan ser sospechosos y verifica siempre la reputación del negocio antes de comprar. Verifica siempre tus estados de cuenta y programa alarmas automáticas de transacciones para saber si, efectivamente, realizaste una operación o fuiste víctima de un fraude.

Consejos para una mejor seguridad digital

¿Cómo acceden los estafadores a mi información?

Existen distintas maneras. Las más comunes son a través de la suplantación de identidad (phishing) o a través de “malwares”: un tipo de software que tiene como objetivo infiltrarse en tus dispositivos digitales, sin tu consentimiento, para obtener tus datos.

¿Cómo puedo crear una contraseña segura?

Crea combinaciones que contengan números, mayúsculas, minúsculas y caracteres especiales en una cadena relativamente compleja, pero breve y fácil de recordar por ti.

¿Cómo puedo mantener mi computador seguro?

Mantén siempre actualizados tu sistema operativo y sistema de antivirus, y descarga solo aplicaciones de proveedores conocidos.

¿Cómo evito un posible ataque digital?

Evita abrir correos electrónicos que no están expresamente dirigidos a ti, especialmente si incorporan adjuntos. Si no estás seguro de la identidad del remitente, no descargues ningún archivo ni hagas click sobre ningún link. Si, por algún motivo, fuiste redireccionado a otras páginas, no introduzcas tus datos, aunque la apariencia te parezca legitima: trata de ser tú mismo quien escribe las direcciones en los navegadores.